Buscar este blog

Cargando...

Entrevista por RNV, La Derecha Oposicionista

martes, 28 de julio de 2015




El gobierno uso el petróleo para acercarse al socialismo; ¡Craso Error!.
Por: Pedro Patiño
Red Bolivariana
Muchos estudiosos de la economía, militantes de la izquierda ortodoxa, radicales, liberales y también de derecha, piensan que la crisis que hoy ocurre en Venezuela es una de las más graves vividas en los últimos 25 años. Por supuesto, se basan en variables macroeconómicas, las cuales indican que el asunto es crítico. Espiral Inflacionaria, Bajos Precios del Petróleo, Escasez de Divisas, Disminución de la Capacidad Productiva de las Industrias Privadas y del Estado, Tres Tasas de Cambios y una divisa artificial inflada por elementos exógenos, Caída real del poder Adquisitivo, Especulación, Acaparamiento, Corrupción a todo nivel, ya sea en el sector privado y en el público, Incertidumbre Política, Presiones internacionales a todo nivel, Problemas Limítrofes, y una campaña de medios extranjeros en contra del poder político central. Todo esto hace que Venezuela presente un cuadro clínico muy vulnerable a posibles acontecimientos que atenten contra la estabilidad de la democracia que rige en el país.
Esto no es nuevo, durante los primeros años de gobierno Bolivariano, el país fue atacado por varios flancos. El Presidente Hugo Chávez al declararse socialista e ir en procura del Socialismo del Siglo XXI, marco el futuro de la Revolución Bolivariana. Los EE.UU., no iban a permitir que en sus narices naciera un nuevo Chile de Allende, mas, en un país que tiene las mayores reservas de petróleo del planeta tierra. Cuando llego la Revolución Bolivariana, aun, no declarada rumbo al socialismo SXXI, Venezuela tuvo apoyo internacional para lograr aumentar el precio del petróleo que rondaba promedio 7 dólares el barril. Fue una actuación brillante y a la vez titánica del Presidente Chávez, todos conocemos las imágenes montado en camello en pleno desierto buscando consenso en los países de la alicaída OPEP para lograr un repunte gradual de los precios del crudo. Chávez logro su misión y propósito, de 7$ paso a 14$ y luego llego hasta la bicoca de 180$/Barril. Pero todo sabemos que los precios del crudo son volátiles. Recordamos al Presidente Chávez, en cadena nacional diciendo como buen llanero y llevándose el dedo índice al ojo decir…” Mííí que los precios van a bajar de 100 $ el barril, los cuales son precios justos”…. Ya todos sabemos que paso, es historia reciente. Se desplomaron los precios, y subió la carga de compromiso del estado, el cual ya no tiene su caudal de divisas para cubrir los proyectos y acciones sociales que ha sido su bandera política. En estos 15 años, nuestra revolución bolivariana se montó en las divisas petroleras para tratar de paliar la gran desigualdad social a la cual gobiernos anteriores veían de reojo. El Petróleo, nuestro maná eterno, sería utilizado para solventar problemas estructurales de pobreza crítica y extrema, a la vez de impulsar a las clases de bajos recursos e ir paulatinamente convirtiéndolas en una clase media (palabras de Hugo Chávez).
Debemos recordar al Presidente Chávez como el ser humano que por primera vez trato el tema de la pobreza en Venezuela con seriedad, lo coloco sobre la mesa. Quizás él y sus asesores (no incluyo a todos), no vieron que un sistema socialista (que es la meta) no puede basarse bajo la producción de una sola unidad (petróleo) económica. El petróleo ayuda, de hecho el reparto “equitativo” de su renta, ha posibilitado que grandes sectores depauperados por el sistema de exclusión, puedan tener una esperanza real. Quizás Chávez lo sabía, no tenemos duda. La Revolución Bolivariana no podía solo vivir del oro negro, había que diversificar y reindustrializar, empezar a crecer y desarrollarnos económicamente. Lo que ocurrió durante la “Venezuela Saudita” fue un ilusionismo, un oasis ficticio para el pueblo. Una clase alta, una macolla política, una oligarquía gomecista, que derrocho y despilfarro toda una gran riqueza que de haber tenido por lo menos un 30 % de la voluntad de Chávez, Venezuela hoy en día sería una potencia, y quizás Hugo Chávez hubiese llegado a General.
Lo que embriago a la IV, también fue el elixir que confundió a quienes rodearon al presidente Chávez
 y que aun manejan los hilos del poder central.  Ese elixir es el ¡Petróleo!...
Todos recordamos los anuncios del Presidente Chávez, sobre proyectos, e inclusive dando directamente recursos para el crecimiento de la agroindustria. Sistemas de riegos, mejoras en la vía de comunicación, semillas, potenciar los fertilizantes, acabar con el latifundio y los terrofagos de gobiernos anteriores, organizar a los campesinos y obreros, darle verdadera independencia, pensaba el comandante Chávez en una Venezuela autosustentable, pero quienes lo acompañaban tenían su visión puesta en la renta petrolera y sus magníficos precios por barril de petróleo.
“Un solo palo no hace montaña” Chávez por un lado y el partido de gobierno años luz detrás de él, y también sus asesores. La visión original de Chávez, de utilizar solo el petróleo como palanca para transformar los problemas estructurales de nuestra economía en soluciones fue utilizada por sus asesores como un fin en sí mismo, convirtiendo al proceso de cambio en un sistema asistencialista muy parecido a los gobiernos seudo democráticos como AD y COPEI del siglo pasado.
La renta petrolera siguió siendo el norte, “sembrar el petróleo” volvió a ser una quimera. El asistencialismo convertido en una fase del “proceso” no creo ni acelero el trabajo productivo, tuvo efecto contrario. La dadiva se convirtió en un derecho a exigir, inclusive por personas que no la necesitan y trafican con ellas. Eso pasa cuando se confunde solidaridad con asistencialismo.
En fin, el “Efecto Petróleo” y no el “Efecto Trabajo Necesario” fue lo que ha marcado la Revolución. El proyecto original de Hugo Chávez y de algunos que lo acompañaron está en peligro. Debemos ir a las raíces como diría José Martí. Es nuestra única opción.
Es ahora o Nunca….Venceremos¡¡
venezuelaeconomicaypolitica.wordpress.com












jueves, 16 de julio de 2015



La verdad sobre la Guayana Esequiba (Parte 2): “La Frontera”
Por: Pedro Patiño
Red Bolivariana
En un foro-taller que dicte en el municipio Sandiego de Alcalá, estado Carabobo, sobre la problemática actual que nos ocupa, como es el reclamo legitimo del territorio usurpado por Inglaterra y que luego paso a manos de la Republica Corporativa de Guyana, explicaba allí, que durante los 13 años de mandato del Presidente Chávez, el asunto del reclamo había estado de bajo perfil. Explicaba que, el pensamiento del Presidente Chávez, lo ocupaba mayormente las ideas del “Integracionismo” y cuando esto sucede, los límites fronterizos pasaban a un segundo plano. Hugo Chávez fue un paladín de la integración suramericana y del caribe. Más allá de límites o de fronteras, el presidente Chávez lo ocupaba la integración de zonas fronterizas. La visión moderna de una zona fronteriza, donde la cooperación, el intercambio, el desarrollo económico, social y cultural como parte vital de una perfecta integración de los ciudadanos de ambos países.
El termino “frontera” pasara de moda dentro de muy poco tiempo, por ello debemos de procurar nuestra participación activa y de intercambio con las zonas fronterizas. Más allá, de la legalidad de nuestro reclamo, existe una comunidad (200 mil) de ciudadanos que esperan lograr mejorar su condición de vida. Si son venezolanos o guyaneses, no debe ser el tema en discusión, sino, como podemos coadyuvar en la plena unión de voluntades para sacar de la pobreza a esa gran cantidad de hermanos que habitan ese inmenso territorio, el cual está siendo depredado por terrofagos y compañías mineras transnacionales, beneficiandose no solo de bienes naturales y minerales sino expoliando y explotando a las comunidades que viven dentro de esa región oriental del país.
Debemos continuar con el propósito e ideas del Presidente Hugo Chávez con respecto a la integración. Han pasado 116 años desde el Laudo de Paris, y que hemos hecho al respecto?. Exacerbar el Chauvinismo no debería ser el propósito de cómo tratar este problema. Deberíamos preguntarnos, y hacer un ejercicio mental, sobre que haríamos con los 173.000 Km cuadrados y los más de 200 mil hermanos que habitan ese espacio geográfico. He escuchado algunos especialistas que sugieren dar cedula venezolana a estos hermanos, pero obviando que ya muchos de ellos poseen hasta tres nacionalidades, la guyanesa, la venezolana y la brasileña. Muchos son bilingües (inglés y español) y otros tantos miles dominan a parte de esos dos idiomas el portugués y el francés. Es decir, el problema no es dar cedulas, la cuestión debe ir hacia el intercambio, hacia la cooperación, hacia el crecimiento entre ambos, hacia el desarrollo económico y social de esa zona, como ya la hemos catalogado debe pasar de “Zona en Reclamación” a “Zona de Industrialización”. Creo que ninguno de los dos gobiernos se opondría a este interés mutuo de avanzar en mejorar la calidad de vida de los habitantes de esta zona geográfica y sus adyacencias.
El debate jurídico, que es importante, también debe abarcar el debate geopolítico. Debe darse puntualidad a la actividad humana aplicadas al territorio en cuestión, este carácter histórico, de unidad territorial, como hecho socio-político debe regir los señalamientos a futuro en las negociaciones que han de venir. La frontera como hoy se piensa, no pasa más allá de los fines militares y aduaneros. Este concepto debe ampliarse o modificarse. Ambos estado-nación, es decir Venezuela y Guayana, no perderían soberanía, en ningún caso, con la inclusión de este territorio en sus programas de crecimiento y desarrollo.
Quedarnos en la vieja diatriba (ya van 116 años) de quien es el dueño verdadero de ese territorio no va a simplificar las cosas. La historia otorga a Venezuela ese territorio, pero quienes lo han administrado en todo este tiempo ha sido Guyana. La explotación minera, en muchos casos depredadora del ambiente, la han otorgado los gobiernos que desde 1966 se han establecido en Georgetown. Venezuela, mas allá de la pesca en los diferentes ríos que cruzan la Zona en litigio, no ha tenido nada que ver con el desarrollo de esa región, por ello es de vital importancia que las actividades industriales que a futuro se planteen, Venezuela tenga participación, este protagonismo que nos tocara desarrollar será utilizado como instrumento de integración pleno entre ambos países.
El caso de la provocación de la Exxon Móbil, nos debe preocupar sobre todo, a nivel de la participación política que tratar de hacer esta compañía influyendo en las decisiones del gobierno guyanés. Por eso el dialogo debe ser permanente, debemos recurrir a los organismos de integración de nuestra américa, tales como, Unasur, Alba, Celac, petrocaribe etc. Todas estas instancias  deben ayudar a implementar un consenso, para definir las estrategias de intercambio, cooperación, ayuda, industrialización y desarrollo del esequibo.
En hora buena, llego este debate.
venezuelaeconomicaypolitica.wordpress.com




La verdad sobre la Guayana Esequiba (Parte 2): “La Frontera”
Por: Pedro Patiño
Red Bolivariana
En un foro-taller que dicte en el municipio Sandiego de Alcalá, estado Carabobo, sobre la problemática actual que nos ocupa, como es el reclamo legitimo del territorio usurpado por Inglaterra y que luego paso a manos de la Republica Corporativa de Guyana, explicaba allí, que durante los 13 años de mandato del Presidente Chávez, el asunto del reclamo había estado de bajo perfil. Explicaba que, el pensamiento del Presidente Chávez, lo ocupaba mayormente las ideas del “Integracionismo” y cuando esto sucede, los límites fronterizos pasaban a un segundo plano. Hugo Chávez fue un paladín de la integración suramericana y del caribe. Más allá de límites o de fronteras, el presidente Chávez lo ocupaba la integración de zonas fronterizas. La visión moderna de una zona fronteriza, donde la cooperación, el intercambio, el desarrollo económico, social y cultural como parte vital de una perfecta integración de los ciudadanos de ambos países.
El termino “frontera” pasara de moda dentro de muy poco tiempo, por ello debemos de procurar nuestra participación activa y de intercambio con las zonas fronterizas. Más allá, de la legalidad de nuestro reclamo, existe una comunidad (200 mil) de ciudadanos que esperan lograr mejorar su condición de vida. Si son venezolanos o guyaneses, no debe ser el tema en discusión, sino, como podemos coadyuvar en la plena unión de voluntades para sacar de la pobreza a esa gran cantidad de hermanos que habitan ese inmenso territorio, el cual está siendo depredado por terrofagos y compañías mineras transnacionales, beneficiandose no solo de bienes naturales y minerales sino expoliando y explotando a las comunidades que viven dentro de esa región oriental del país.
Debemos continuar con el propósito e ideas del Presidente Hugo Chávez con respecto a la integración. Han pasado 116 años desde el Laudo de Paris, y que hemos hecho al respecto?. Exacerbar el Chauvinismo no debería ser el propósito de cómo tratar este problema. Deberíamos preguntarnos, y hacer un ejercicio mental, sobre que haríamos con los 173.000 Km cuadrados y los más de 200 mil hermanos que habitan ese espacio geográfico. He escuchado algunos especialistas que sugieren dar cedula venezolana a estos hermanos, pero obviando que ya muchos de ellos poseen hasta tres nacionalidades, la guyanesa, la venezolana y la brasileña. Muchos son bilingües (inglés y español) y otros tantos miles dominan a parte de esos dos idiomas el portugués y el francés. Es decir, el problema no es dar cedulas, la cuestión debe ir hacia el intercambio, hacia la cooperación, hacia el crecimiento entre ambos, hacia el desarrollo económico y social de esa zona, como ya la hemos catalogado debe pasar de “Zona en Reclamación” a “Zona de Industrialización”. Creo que ninguno de los dos gobiernos se opondría a este interés mutuo de avanzar en mejorar la calidad de vida de los habitantes de esta zona geográfica y sus adyacencias.
El debate jurídico, que es importante, también debe abarcar el debate geopolítico. Debe darse puntualidad a la actividad humana aplicadas al territorio en cuestión, este carácter histórico, de unidad territorial, como hecho socio-político debe regir los señalamientos a futuro en las negociaciones que han de venir. La frontera como hoy se piensa, no pasa más allá de los fines militares y aduaneros. Este concepto debe ampliarse o modificarse. Ambos estado-nación, es decir Venezuela y Guayana, no perderían soberanía, en ningún caso, con la inclusión de este territorio en sus programas de crecimiento y desarrollo.
Quedarnos en la vieja diatriba (ya van 116 años) de quien es el dueño verdadero de ese territorio no va a simplificar las cosas. La historia otorga a Venezuela ese territorio, pero quienes lo han administrado en todo este tiempo ha sido Guyana. La explotación minera, en muchos casos depredadora del ambiente, la han otorgado los gobiernos que desde 1966 se han establecido en Georgetown. Venezuela, mas allá de la pesca en los diferentes ríos que cruzan la Zona en litigio, no ha tenido nada que ver con el desarrollo de esa región, por ello es de vital importancia que las actividades industriales que a futuro se planteen, Venezuela tenga participación, este protagonismo que nos tocara desarrollar será utilizado como instrumento de integración pleno entre ambos países.
El caso de la provocación de la Exxon Móbil, nos debe preocupar sobre todo, a nivel de la participación política que tratar de hacer esta compañía influyendo en las decisiones del gobierno guyanés. Por eso el dialogo debe ser permanente, debemos recurrir a los organismos de integración de nuestra américa, tales como, Unasur, Alba, Celac, petrocaribe etc. Todas estas instancias  deben ayudar a implementar un consenso, para definir las estrategias de intercambio, cooperación, ayuda, industrialización y desarrollo del esequibo.
En hora buena, llego este debate.
venezuelaeconomicaypolitica.wordpress.com


martes, 7 de julio de 2015



La verdad sobre el Esequibo. La “Zona en reclamación” debe llamarse “Zona de Industrialización” Parte 1.
Por: Pedro Patiño
Red Bolivariana
No cabe la menor duda que la Guayana Esequiba es venezolana. La mal llamada “Zona en Reclamación”, no es tal, históricamente ha pertenecido a Venezuela, y que por motivos políticos, se nos despojó arbitrariamente en una negociación tramposa denominada “Laudo de Paris de 1899”. Aquí no debe existir ninguna duda. Venezuela entera, todos los ciudadanos, oposición, independientes deben unirse al gobierno central, para elevar la voz contra la infamia del robo, del arrebato, del saqueo de un vasto territorio que deben pasar a ser administrado por su verdadero dueño; Venezuela.
Este artículo, lo voy a componer en tres partes. La primera hablaremos de los “Antecedentes Históricos”, en una segunda entrega, la denominaremos “La Frontera”, y la última; “Zona en Reclamación a Zona de Industrialización”. Esperemos que sea provechosa su lectura y análisis.
1)   Antecedentes Históricos.
Para que el lector tenga de manera sencilla una explicación exacta de cómo esta archivada en la historia esta problemática territorial, vamos a echar mano de los apéndices que aparecen en el excelente libro del Dr. Antonio de Pedro Fernández, denominado..”La Historia y el Derecho en La Reclamación Venezolana de La Guayana Esequiba”… El cual invitamos leer y a profundizar.

Real Cedula de Carlos III, de fecha 8 de septiembre de 1777, por lo que se crea La Capitanía General de Venezuela.
“ Por cuanto teniendo presente lo que me han presentado en actual virrey, gobernador y capitán general del nuevo reino de granada, y los gobernadores de las provincias de Guayana y Maracaibo, tanto como la de cumana, e islas de margarita y trinidad, sigan unidas como al presente lo están al virreinato y capitanía general del indicado Nuevo Reino de Granada, por la distancia en que se hallan de su capital Santa Fe, siguiéndose por consiguiente retardo en las provincias con graves perjuicios de mi real servicio. Por tanto, para evitar estos y los mayores que se ocasionarían en el caso de una invasión, he tenido a bien resolver la absoluta separación de las mencionadas provincias de cumana, Guayana y Maracaibo, e islas de trinidad y margarita del virreinato y capitanía general del Nuevo Reino de Granada y agregarlas en lo gubernativo y militar a la Capitanía General de Venezuela, del mismo modo que lo están, por lo respectivo del manejo  de mi real hacienda, a la nueva intendencia erigida en dicha provincia y ciudad de Caracas, su capital.”. Este pequeño resumen de la Real Cedula de 1777, la cual para muchos historiadores, era la culminación de un largo proceso que tendría, después, en la de 31 de junio de 1786, su colofón al crear la Audiencia de Caracas haciendo definitivamente a Venezuela una unidad, política, militar y jurídica.

Posiblemente al lector le interese más, como delimitaría el imperio español los linderos de sus intereses geográficos en la Capitanía General de Venezuela, trataremos de concentrarnos en la parte que nos preocupa es decir la correspondiente a la Guayana. Tomando el tratado de 1750 que refiere lo siguiente..(…)En el nombre de la Santísima Trinidad. Los serenísimos reyes de España y Portugal, deseando eficazmente consolidar y estrechar la sincera y cordial amistad que entre si profesan, han considerado que el medio más conducente para conseguir tan saludable intento, es quitar todos los pretextos y allanar todos los embarazos que puedan en adelante alterarlas, particularmente los que pueden ofrecer con motivo de los límites de las dos coronas en América (…). Este tratado de 1750 define a groso modo los límites de la corona de Portugal y la de España. Para  la parte oriental de la Capitanía General de Venezuela, tenemos que el 11 de noviembre de 1773 llega una carta informando lo siguiente: (…)  Acompañando nuevos documentos, informo que aquella provincia de la Guayana es la parte mas oriental de mis dominios en la America Meridional a la costa del norte, y sus términos son: por el Oriente, el Oceano Atlantico; por el Sur, el gran rio de las Amazonas, y por Occidente el Rio Negro, el caño de Casiquiare y el Alto Orinoco, lindero de la parte oriental e incognita de ese Reino de Santa Fe. Que en la circunstancia o recinto del vasto continente de aquella provincia tienen los franceses y holandeses ocupada toda la costa del mar con sus colonias: aquellos en la Cayena cerca de la boca del rio Amazonas, y estos en Surinam, Berbice y Esequivo a cincuenta y cinco o sesenta leguas* de la boca grande del Orinoco en las márgenes del Amazonas; en las de Rio Negro hasta San José de los Marabitanos: que treinta y cinco leguas* más debajo de la boca del Casiquiare y treinta y dos de nuestros pueblos y casas fuertes de San Carlos y San Felipe se hallan los establecidos los portugueses. Que nuestra efectivas posesiones se reducen a una parte del Rio Negro, todo el Casiquiare, Alto Orinoco, y los nuevos establecimientos que se van fundando en lo interior del país por los ríos de Caroní, Paragua, Arvi, Caura, Erevanto, Paduno, Ventuari y otros que bajan del centro incognito de la Guayana al Orinoco”(…)
. Es importante acotar que ya en 1776 los españoles estaban al tanto de algunas correrías y usurpaciones por parte de los holandeses de algunos de sus linderos originales. Como era una región solitaria e inhóspita, solo algunos misioneros catalanes y capuchinos se habían adentrado al interior de esa región, pero existía un vasto desierto de más o menos 100 leguas* vírgenes en dominio de España.
En el “Tratado de San Ildefonso”, de 1 de Octubre de 1777 tenemos lo siguiente: (…) Bajará la línea por las aguas de estos ríos Guaporé y Mamoré, ya unidos con el nombre de Marañon o Amazonas; y desde aquel paraje se continuará por una línea este-oeste hasta encontrar con la ribera oriental del rio Jabarí que entra en el Marañon por su ribera austral; bajando por las aguas del mismo Jabarí hasta donde desemboca en el Marañon o Amazonas, seguirá aguas debajo de este rio, que los españoles suelen llamar Orellana y los indios Guiena, hasta la boca más occidental del Yapura, que desagua en él por la margen septentrional. Continuara la frontera subiendo aguas arriba de dicha boca más occidental del Yapurá, y por medio de este rio hasta aquel punto en que puedan quedar cubiertos los establecimientos portugueses de las orillas del dicho rio Yapurá y del Negro(…).

Existe una “Instrucción del Intendente General de Venezuela, 4 de Febrero de 1779, sobre poblamiento de la Guayana”
(…) Siendo la principal y mayor importancia en este asunto, para no trabajar inútilmente el asegurar Los Limites de la referida provincia de Guayana, que da principio por la parte oriental de ella, á Barlovento del desemboque en el mar del rio Orinoco, en el confín de la colonia holandesa de Esequivo, será uno de los primeros que á hacerse, el acercarse todo lo posible a la mencionada colonia procurando escoger el sitio más ventajoso y útil para fundar la primera población, teniendo presente que en aquella frontera, será necesario tal vez hacer fortificación para defensa de los limites…”La referida colonia holandesa de Esequivo, y las otras que los estados generales poseen en aquella costa, se hallan todas por lo común en las márgenes de los ríos con inmediación a la orilla del mar, sin penetrar mucho en lo interior del país, y que por lo mismo a las espaldas del Esequivo y demás posesiones holandesas, corriendo por el Oriente hasta Guayana francesa, y por el sur hasta el rio de la Amazonas, está el terreno desembarazado de parte de ellos, y solo ocupado por los indios gentiles y crecida posesión de negros fugitivos, esclavos de holandeses, y también de las plantaciones de la Guayana; procuraran los comisionados españoles ocupar dichos terrenos, como pertenecientes a la España, su primera descubridora, y no cedido después ni ocupados en el día por ninguna otra potencia, ni que tenga título para ello, avanzando en la ocupación por la parte oriental todo cuanto fuere posible hasta tocar con la Guayana Francesa**, y extendiéndose también cuanto puedan por la parte del Sur hasta llegar a los límites de la Corona de Portugal. El fin principal es la población y la seguridad de los límites de la provincia de Guayana por la parte Oriental del Esequivo y la Guayana francesa, Firmado; Caracas, 4 de febrero de 1779, José de Abalos(…).
Nosotros diríamos hoy..¡¡¡Mas claro no canta un gallo¡¡¡.

Como sabemos las provincias unidas de los Países Bajos cedió a S.M británica las colonias y factorías ubicadas en Buena Esperanza, Demerara, Esequibo y Berbice, esto ocurrió el 13 de agosto de 1814. Ahora nuestro problema era con Inglaterra.

Recordemos que el 17 de octubre de 1817, Simón Bolívar, en un decreto, fijo los departamentos de Colombia, al delimitar el del Bajo Orinoco: “Al norte de las costas del Orinoco desde la boca del Caroní hasta la desembocadura del mar por Rio Grande, y la costa del mar hasta el fuerte Maruca inclusive: Al este y Sur los límites de las posesiones extranjeras; Al Occidente los señalados al Departamento del centro por el este”.

De vital importancia el tratado de 30 de marzo de 1845, entre España y Venezuela (firmado después del primer intento de Shomburgk) donde se reconoce la independencia, como nación libre, soberana de la República de Venezuela. Todo lo que hemos escrito de manera resumida, avalan la pretensión venezolana en su reclamación del pasado con Guayana británica, y la actual con el Republica Corporativa de Guyana.
Por último, debemos apuntalar los limites levantados por el geógrafo Agustín Codazzi: “ En la Boca del Rupununí ( latit. 3º,55´ y long. 8º, 42´E) cerca de cerros Maracapana empieza la línea que separa a Venezuela de la Guayana Inglesa. Sigue por margen izquierda del Esequibo hasta su confluencia con el Cuyuní: por el curso de éste encuentra la boca del rio Tupuru, cuyas aguas remonta: llega por allí a las cabeceras del Moroco, y bajándole va a terminar en el Océano Atlántico frente al cabo Nassau ( latit. 7º.55´N,long.8º, 45´ E) teniendo esta línea un espacio de 96 leguas* si se consideran las sinuosidades principales. Esta es la frontera oriental de la República de Venezuela”. Un lector curioso, con regla, escuadra, transportador y mapa en mano, se dará cuenta que el territorio original de la Guayana Esequiba Venezolana era mayor de 200.000 km cuadrados, reducidos ahora y en “reclamación” a unos 153.600 Km cuadrados, es decir que holandeses y británicos fueron poco a poco apropiándose y usufructuando territorio venezolano ante la mirada pasiva e inocente de gobiernos desde 1813-1899.

Ahora pasaremos hablar de los aspectos más importantes y de los personajes que estuvieron involucrados desde 1840 hasta nuestra época, pasando por los reclamos de la época, por el Laudo Arbitral de Paris, el Acuerdo de Ginebra y el Protocolo de Puerto España, con esto completaremos el resumen de esta primera parte.

Nombres como: Tratado de Confederación ( 1847-1848);  Uti Possidetis, Ita Possidetis; Foreing Office; Plenipotenciarios; Doctrina Monroe; Laudo de Paris, Acuerdo de Ginebra. Personajes como: Simón Bolívar, Daniel O`leary, Dr. Alejo Fortique, Baralt,  Dr José María Rojas, Antonio Guzmán Blanco, Dr Eduardo Calcaño, Dr Diego Bautista Urbaneja, Gral. Hermogenes López, Gral. Joaquín Crespo, Raimundo Andueza Palacios,  Dr. Lucio Pulido, Tomas Michelena, Ezequiel Rojas, Dr. Julio Viso, Ignacio Andrade por nuestra parte; Por los Británicos: Lord Salisbury, Mrs. Henry Light, el prusiano Shomburgk (quien realizo limites falsos en su expedición),  Conde de Aberdeen, Lord Granville, Sir Rosebery,  Sir Julián Pancefote  y por Norteamérica: El congresista McAdoo, el presidente Grover Cleveland, el secretario Walter G. Gresham, el ex secretario  J.T. Bayard. El Sec. Richard Olney. Todos estos personajes como sacados de una novela de Agatha Christie, fueron protagonistas en el devenir de los acontecimientos donde Venezuela fue despojada de parte de su territorio.


Esta tragedia, o mejor dicho este saqueo el cual aún sufre Venezuela, tuvieron momentos históricos que debemos rescatar en este resumen. Muchas variables influyeron en no haberle dado el trato necesario a esta problemática limítrofe. Las condiciones que vivía Venezuela a partir de 1840, con sus guerras de facciones, guerras civiles, permitió que la reclamación pasara a segundo plano, fue en tiempos de Antonio Guzmán Blanco, Joaquín Crespo, Ignacio Andrade donde verdaderamente comenzó una táctica diplomática en función de hacer valer los derechos jurídicos sobre el territorio en disputa. De hecho las relaciones con Inglaterra se rompieron. Antonio Guzmán Blanco es uno de los personajes claves en todo este asunto. Cuando era presidente nombraba a los cancilleres, y cuando no lo era, trabajaba como plenipotenciario y canciller en los asuntos de los límites con la Guayana Británica. Todo un personaje el “Ilustre Americano”, su amistad con los británicos y su europeísmo influían en sus andanzas. Guzmán, Crespo y Andrade fueron los culpables de la intromisión de los EE.UU en la disputa limítrofe. Fueron ellos, quienes sugirieron al presidente Cleveland la invocación de la doctrina Monroe para aplicársela a los británicos. Los EE.UU ni cortos ni perezosos, veían que neutralizando a los ingleses, ellos tendrían mayor posibilidad de ampliar sus dominios en Suramérica. Muchos estudiosos de la historia coinciden que esa fue la primera vez que Venezuela se convirtió en un protectorado gringo. Los poderosos EE.UU, venían a salvar a la débil Venezuela. La intromisión de los gringos fue descarada. Llego el Laudo de Paris del 3 de Octubre 1899. Pero antes del Laudo, estuvo el tratado o convenio de Washington 1896-1897, Venezuela fue excluida totalmente de este convenio (no tuvo participación alguna). Joaquín Crespo dicto el ejecútese de este vil tratado, y aprobado por el congreso venezolano el 5 de abril de 1897, convirtiendo a Venezuela en un “protectorado Gringo”. Ya todos sabemos que paso después. El laudo arbitral de parís, sentenció a favor del imperio británico.
Ahora bien, porque Venezuela se dejó aplicar esa. Simplemente el país no estaba preparado para enfrentar ese resultado del irrito arbitraje. El Laudo fue el 3 de octubre de 1899, y el 22 de Octubre entraba a Caracas el “Cabito” Cipriano Castro. Venezuela entraba de nuevo al caudillismo. Quien iba en esos momentos a preocuparse por ese laudo y su respectivo reclamo.

Venezuela se dispuso a cumplir ese nefasto despojo y aceptarlo. Firmo varias veces, en 1900, 1901,1902, 1905.  El saqueo estaba consumado. Pasarían largos años para que, con firmeza, de nuevo Venezuela reclamara sus legítimos derechos sobre el despojo territorial del que fue víctima en 1899 por la componenda británica-rusa- gringa. La dictadura de Juan Vicente Gómez vivió  amores con empresas inglesas, el robo de la Guayana Esequiva eran cosas del pasado.

La Llega del presidente Medina Angarita y su nacionalismo democrático hizo resonar de nuevo el grito de “El Esequivo es nuestro”. El discurso de Carlos Álamo Ibarra en la academia de ciencias políticas y sociales, da luces y se comienza a pensar en la revocación del innombrable Laudo de Paris. Ocurren tres hechos importantes, la renovación de la conciencia nacionalista en el país, el discurso de Rómulo Betancourt en la IX Conferencia Interamericana, en Bogotá 1948, y la muerte en diciembre de ese mismo año en Nueva York de Severo Mallet-Prevost, abogado de Venezuela en el laudo de parís de 1899. Severo Mallet-Provest, estadounidense, había dejado sus memorias para ser publicadas por otro jurista de nombre Otto Shoenrich. Estas memorias asestan un golpe contundente y desenmascaran al laudo de parís. La componenda Ruso-británica, sale a flote, la corrupción de los árbitros hace del laudo algo irrito y sin valor.  Mallet-Provest dice en sus memorias que Venezuela se salvó de chiripa de ser despojada de la desembocaduras del Orinoco. Todo esto puso a temblar a los británicos, además habían pasado 50 años del laudo y los archivos del mismo deberían ser desclasificados y revisados por investigadores. Estas investigaciones se realizaron entre 1950 y 1955. Ya para 1960 se hablaba de la independencia de la Guayana del imperio inglés. Pero para nada, esta acción podría afectar la justa reclamación de Venezuela. Lo vientos ahora comenzaban a soplar a favor del país. Durante 1964 se realizaron 15 sesiones en Londres, se discute de todo, inclusive de concesiones petroleras dadas en los territorios en juego.

El Acuerdo de Ginebra (Suiza) aparece el 13 de febrero de 1966. Hay que resaltar que la delegación venezolana era multipartidista, conformada por personeros del gobierno y de la oposición. En el país se respiraba un consenso nacional. Por supuesto el gobierno interino Guyanés se opuso al Acuerdo de Ginebra. Después como siempre ocurre, aparece un rompimiento del consenso para ir a  Ginebra. Aun así, el Acuerdo de Ginebra fue respaldado por mayoría, pero hasta hoy, hay juristas que no lo ven con buenos ojos.

El 26 de Mayo de 1966, Guayana británica se convierte en  territorio libre de coloniaje. Venezuela aplaude la nueva república, pero advierte lo siguiente:.. “Venezuela reconoce como territorio del nuevo estado el que se sitúa al Este de la margen derecha del rio Esequivo, y reitera ante el nuevo país y ante la comunidad internacional, que se reserva expresamente sus derechos de soberanía territorial sobre todo a la zona que se encuentra a la margen izquierda del precitado rio”…

Desde 1966 a nuestros días, ha pasado mucha agua bajo el puente, pero de eso hablaremos en próxima entrega….saludos
venezuelaeconomicaypolitica.wordpress.com