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Entrevista por RNV, La Derecha Oposicionista

martes, 11 de agosto de 2015



¿Es la Sustitución de Importaciones la Clave para salir de la Crisis Económica estructural?.
Por: Pedro Patiño
Red Bolivariana
El presidente Nicolás Maduro planteo en días recientes la tesis ya conocida de “Sustitución de Importaciones (SI)” para ir logrando la reindustrialización de Venezuela, con miras a lograr la reactivación económica y la salida definitiva del modelo rentista petrolero, así, como, lograr el trabajo mancomunado entre empresas nacionales privadas, transnacionales y estatales, para enfrentar la grave crisis estructural económica del país, y lograr de una vez por todas cambiar el modelo económico añejo y rancio, que se insertó en la nación, el cual continua vigente, y es una herencia de gobiernos anteriores, y del cual la revolución no ha podido deslastrarse aun.
Hay que decirle a los lectores que el paradigma de la “Industrialización por Medio de la Sustitución de Importaciones”(ISI) ya fue utilizado en el país, desde la década del 50 hasta finales de los 80, y se detuvo cuando surgió el problema de la deuda externa o “eterna”. Este paradigma económico salido de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina) y que tuvo en vocería principal al señor Raúl Prebisch, no fue del todo malo. Su primera etapa, denominada “La Fácil” produjo un crecimiento de la economía en los países latinoamericanos, pero las perspectivas no se cumplieron en la segunda etapa “La Difícil”, la cual trajo como consecuencia, mayor deuda externa, inflación, devaluación, fuga de capitales, incremento de la desigualdad social y el mayor enriquecimiento de elites económicas. Quizás los factores que no hicieron posible el triunfo de este modelo, muy bien hoy, conociendo esos errores, se podría reintentar aplicar ese paradigma económico, pero siempre existe la duda de cometer los mismo errores por aquello, de que.. “El hombre es el único animal que choca con la misma piedra dos veces”. Aquí vamos hacer un recuento de como Venezuela estaba para ese entonces y como salió mal parada de la implementación de la ISI, vamos colocar variables socioeconómicas, para quienes por ignorancia estratégica, gritan que, “En Venezuela se vivía Mejor” o esta otra..” Éramos Felices y no lo sabíamos”, a continuación en síntesis, podrán ver la grave crisis que ocurría en el país, y como, esa bomba de tiempo social fue contenida con medidas puntuales por la revolución bolivariana (aunque había hecho explosión el 27 de febrero 1989).
Debemos indicar que la Revolución Bolivariana ha coqueteado con esta propuesta de modelo económico. En el año 2002, el ministro Ramón Rosales (Industria y Comercio) indico que sería factible implementar la ISI. Pero la rivalidad o choque con el empresariado privado hostil y reaccionario, coloco una piedra de tranca para desarrollar dicho proyecto económico, hoy en palabras del presidente Maduro, y con la disposición de algunos empresarios pareciera que se retoma la antigua idea de la ISI.
¿Qué Paso en Venezuela (1958-1988) con la implementación de la ISI?
En ese periodo de 30 años, Venezuela despilfarro por intermedio de una burguesía empresarial y por un derroche de una elite política la bicoca de 272 mil millones de dólares, los cuales para conocedores de aquella época representaba cinco (5) veces el monto  otorgado por los EE.UU. para la reconstrucción de Europa después de la segunda guerra mundial, este programa es conocido como el “Plan Marschall”. A finales de la “década perdida” 1989, el país solo podía ofrecer un cuadro alarmante de empresas industriales privadas y públicas ineficientes y atrasadas, una extrema deuda externa que se tragaba más o menos el 40% del presupuesto anual, la pobreza estaba presente en el 70% de la población, el campo fue abandonado, el país que se autosatisfacía en muchos rubros alimenticios tuvo que empezar a importar alimentos. La fuga de capitales era enorme, en el periodo de 1979-1982, esta fuga supero el 137%, de los flujos brutos, es decir, más dinero salió del país de los que entro por renta petrolera. Toda esta fuga, la direcciono el sector privado, que recibía abundantes créditos blandos, subsidios y subvenciones. Este sector privado de aquella época, es el mismo de hoy pero con otras caras, exigían muchas divisas, pero no generaban ni un centavo de dólar, no le gustaba invertir y producir, mientras mandaban a paraísos fiscales los dólares mal habidos con el consentimiento de la clase política dominante. En 1989 el país tuvo un año económico desastroso, con un bajón del 7,8% de su PIB y una inflación que estaba en el orden del 100%, cifras que indicaban que el modelo económico hacia aguas, y necesitaba un cambio de políticas económicas urgentemente (igual que hoy).
Un estudio de investigación realizado por la UNICEF (1996) dio como resultados estas alarmantes cifras (para quienes dicen que antes se vivía mejor): “Reducción del ingreso per cápita en 50%, Pobreza 70%, la agricultura se redujo de tal manera que se importaba el 60% de lo que antes producíamos, 30 mil a 40 mil jóvenes vivían de la prostitución, 62% de los hogares estaban sumidos en la pobreza y 33% de estos en la pobreza extrema”. 60 mil niños al nacer presentaban desnutrición (1995), en 1993, 24 % era la tasa de mortalidad infantil, 20% de las mujeres salían embarazadas antes de los 18 años de edad, 33% de la población estaba excluida de la educación, y remata la UNICEF afirmando..” La riqueza estaba concentrada en pocas manos privilegiadas por el sistema económico y político que impedía que los servicios básicos llegasen a la población”.. Esto a grandes rasgos, era el cuadro que ofrecía el país, después de mal utilizar el ISI.
¿Pero como estaba Venezuela durante la “Etapa Fácil” de la implementación de ISI que fomento crecimiento económico?
Antes debemos referirnos a una variable que debemos tomar en cuenta, es muy importante, nos referimos al crecimiento poblacional en el país, en el año 1965, habitaban en nuestra nación alrededor de 8,7 millones de ciudadanos, en el año de 1990, nuestra población abarcaba 19,3 millones de habitantes, hoy en día 2015 tenemos 30 millones de venezolanos. Nunca debemos dejar a un lado para el análisis el aumento poblacional o demográfico de nuestro país, que direcciona a la exigencia de mayores niveles de consumo de bienes y servicios para satisfacer sus necesidades.
Continuemos…..
En el quinquenio de 1965-1970, el país paso, por un clima exitoso económicamente, como muy bien lo definían los teóricos de la ISI, como debía ser la “etapa fácil”. El país crecía de manera anual en un 6,1%, con tasas de inflación del 3,3%, con porcentajes de inversión y de capital fijo hasta del 25% del PIB, mas sus importaciones mejoraban, sobre todo referente al petróleo. La balanza de pago se mantenía en superávits, las reservas internacionales aumentaron y la deuda externa no era una amenaza  para la economía. Todo este paraíso económico se derrumbó de la noche a la mañana. La mala aplicación de la ISI, hizo un gran daño a la agricultura, no se planifico sobre las migraciones de campesinos hacia las grandes ciudades en búsqueda de mejores condiciones de trabajo y vida. En 1970 el sector agrícola representaba el 35% de la población económicamente activa, pero solo aportaba el 5% de valor agregado en el PIB. No podemos olvidar que el sector minero también tuvo una recaída importante solo mantenido por el auxilio de servicios financieros. El crecimiento económico sin planificación y aunado al despilfarro y derroche hizo que en el mayor repunte de precios del crudo, el país tuvo un crecimiento negativo del -0,5%, el aumento del gasto público sin control, y la aparición de niveles inflacionarios, condujo rápidamente a una recesión que termino en desgracia en 1989 con el Caracazo. Hay que nombrar que la burocracia y la corrupción, así como, la permanencia de funcionarios no aptos para estar al frente de las instituciones públicas abono el naufragio de la Venezuela de la época post-carlosandresista. Pero sigamos con algunas variables macroeconómicas; En 1957 el cociente entre capital y producto era de 3,91, es decir por cada unidad de capital se generaba 4 unidades de producto, esta relación disminuyo en 1976 a 2,6 y en 1983 a 2,1. En 1950, la manufactura (sector secundario) represento 10% de la producción total, para 1990 ni siquiera pudimos duplicar esa tasa. El sector servicio (que hoy en día es la panacea de los jóvenes profesionales), representaba para 1950 el 45,5% de la actividad económica, en 1990 represento el 60%, hoy esa tasa es aún mayor y atenta contra la producción de bienes manufacturados, ya que los profesionales egresados de nuestras universidades buscan su independencia en el sector servicios y olvidan las grandes empresas para emplearse. En 1950 la fuerza de trabajo en el sector secundario manufacturero era el 64% de la población económica activa, pero en 1990 solo el 40% trabajaban en el sector productivo. En 1961 los ciudadanos compraban alimentos que representaba el 29 % de sus ingresos reales, para 1990 esa cifra fue el  60%, indicando esto el deterioro del nivel de compra y el deterioro del bienestar social de la población.
Pero no a todos los venezolanos le fue mal durante la pésima implementación de la Sustitución de Importaciones, hubo sectores que comprometidos políticamente con la casta política de entonces pudieron lograr crecimiento y desarrollo de sus empresas, en los sectores de Bebidas, Alimentos Concentrados, Calzados, Cuero, Ropa, Textiles, Tejidos, Químicos, Construcción y Artesanía. Hoy esos sectores siguen en la palestra industrial del país, algunos pertenecen al grupo que conspira de manera sistemática contra el proceso chavista.
Decir que la ISI, fue culpable de todo lo que ocurrió en la “Venezuela Saudita” del “Ta Barato, Dame Do”, seria entrar en contradicción, ya que existieron factores exógenos a la economía para que ese paradigma cayera en desgracia. Por ello vamos a enumerar una serie de recomendaciones o Tips, para que sean tomados en cuenta y no repetir esos errores que llevaron a Venezuela después de ser considerada un potencial  país económicamente hablando, a una economía en crisis constante durante parte de la IV y la V república.
Primero que todo debemos reconocer el fracaso de las medidas económicas que con buena fe a tratado de implementar el gobierno actual, sino hay reconocimiento, no habrá rectificación.
1)   Debemos producir donde lo hacemos mejor, ventajas comparativas y competitivas.
2)   Reingeniería total del aparato productivo estatal y privado nacional.
3)   Evitar el surgimiento de nuevos sectores productivos contaminados o pseudo empresarios privilegiados por la política de turno.
4)   Evitar la creación de nuevos monopolios y oligopolios industriales.
5)   Evitar las importaciones sin planificación, porque dañan a sectores productivos vigentes en el sector secundario.
6)   Trasladar parte de las ganancias o ahorros del sector primario, para reinversión en el sector manufacturero y relanzarlo. Así evitar la fuga de capitales desde adentro.
7)   Acabar de una vez por toda con el Latifundio, y con la nueva generación del Minifundio, versión bolivariana.
8)   Dejar el paternalismo de estado, la dadiva generosa convertida en créditos blandos, subvenciones y subsidios. Acabar con el “Ponme donde haiga” por el trabajo necesario.
9)   La economía debe ser utilizada como “Instrumento Político” para la trasformación social y no al revés.
10)              La influencia del gobierno debe estar direccionada sobre políticas de supervisión, fiscales, monetarias, para expandir el crecimiento.
11)              Revisión del salario como  atractivo para el trabajo en el sector manufacturero y evitar la huida de jóvenes al sector terciario o de servicios.
12)              Revisar el sindicalismo de base, los consejos de trabajadores, y la máxima ganancia en las empresas existentes y nuevas.
13)              Mucho cuidado con el adeudamiento externo para lograr adquirir bienes de capital e insumos para la reactivación de la ISI, revisar tasas de inversión, tasas de acumulación y tasas de crecimiento.
14)              Construir “Complejos Industriales” para satisfacer la demanda agregada nacional, sin descuidar las exportaciones.
15)              Racionalización del empleo de divisas extranjeras, así como, incrementar los salarios reales de trabajadores para aumentar el consumo.
16)              El estado debe convertirse realmente en un Agente Económico dinamizador de la economía, coadyuvante en la generación de empleo y en la producción de bienes y servicios.
17)              Debe existir un equilibrio entre la inversión del estado, del sector privado nacional y extranjero.
18)              Las nuevas industrias, y las ya existentes, deben revisarse internamente sobre: Producción en escala, Reducción de costos y Productividad.
19)              Desvincularse de asesores económicos con agenda e intereses políticos establecidos.
20)              Definir de una vez nuestra capacidad o tamaño de mercado económico, cubrir fallas relacionadas con infraestructura, mano de obra, educación, etc.
21)              Empezar a desarrollar el campo venezolano, y sus 30 millones de hectáreas fértiles abandonadas.
22)              Evitar caer en alianzas burguesas con sectores rancios y conspiradores de la oligarquía venezolana y supranacional.
23)              Evitar que algunas industrias continúen absorbiendo la plusvalía que generan los trabajadores.
24)              Mucho cuidado con el amalgamiento político entre sectores económicos excluyentes convertidos por intereses extranjeros en aliados de la revolución bolivariana.
25)              Se debe hacer énfasis en el efecto multiplicador de la reinversión del capital y que no sean del todo repatriados o dirigidos a paraísos fiscales (fuga de divisas).
26)              Asegurar esa reinversión de capital en áreas productivas.
27)              Revisar empresas estatizadas que dan perdidas a la nación.
28)              Crear la cultura del trabajo, y olvidar el asistencialismo como práctica política perversa y la beneficencia gubernamental.
29)              Debemos controlar el flujo migratorio y de emigrantes, que trataran de llegar a las fábricas, dejando actividades agrícolas abandonadas, por ello, el agro también hay que industrializarlo.
30)              El país no puede depender de capital golondrino, o de capitales agresivos y expansionistas, los nuevos inversionistas deben escogerse con mucho tino.
31)              Tener mucho cuidado con los pseudo empresarios incompetentes que traten de refugiarse a través de los partidos del status quo.
32)              No ver el crecimiento económico creado en la primera fase de la ISI como un fin en sí mismo. Para llegar al definitivo desarrollo económico faltaran muchas piezas a largo plazo.
33)              No cometer el error de solo dar impulso a empresas de manufactura o producto terminado, también hay que crear y diseminar por toda la geografía nacional, empresas de producción primarias para que abastezcan el mercado secundario, con materia prima, repuestos, materiales etc.
34)              Incluir el “territorio en reclamación” de nuestra Guyana esequiba en los planes de la ISI.

Esperando que los lectores y los asesores del gobierno amplíen estos tips….
Saludos Cordiales…. Es ahora o nunca¡¡¡
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martes, 28 de julio de 2015




El gobierno uso el petróleo para acercarse al socialismo; ¡Craso Error!.
Por: Pedro Patiño
Red Bolivariana
Muchos estudiosos de la economía, militantes de la izquierda ortodoxa, radicales, liberales y también de derecha, piensan que la crisis que hoy ocurre en Venezuela es una de las más graves vividas en los últimos 25 años. Por supuesto, se basan en variables macroeconómicas, las cuales indican que el asunto es crítico. Espiral Inflacionaria, Bajos Precios del Petróleo, Escasez de Divisas, Disminución de la Capacidad Productiva de las Industrias Privadas y del Estado, Tres Tasas de Cambios y una divisa artificial inflada por elementos exógenos, Caída real del poder Adquisitivo, Especulación, Acaparamiento, Corrupción a todo nivel, ya sea en el sector privado y en el público, Incertidumbre Política, Presiones internacionales a todo nivel, Problemas Limítrofes, y una campaña de medios extranjeros en contra del poder político central. Todo esto hace que Venezuela presente un cuadro clínico muy vulnerable a posibles acontecimientos que atenten contra la estabilidad de la democracia que rige en el país.
Esto no es nuevo, durante los primeros años de gobierno Bolivariano, el país fue atacado por varios flancos. El Presidente Hugo Chávez al declararse socialista e ir en procura del Socialismo del Siglo XXI, marco el futuro de la Revolución Bolivariana. Los EE.UU., no iban a permitir que en sus narices naciera un nuevo Chile de Allende, mas, en un país que tiene las mayores reservas de petróleo del planeta tierra. Cuando llego la Revolución Bolivariana, aun, no declarada rumbo al socialismo SXXI, Venezuela tuvo apoyo internacional para lograr aumentar el precio del petróleo que rondaba promedio 7 dólares el barril. Fue una actuación brillante y a la vez titánica del Presidente Chávez, todos conocemos las imágenes montado en camello en pleno desierto buscando consenso en los países de la alicaída OPEP para lograr un repunte gradual de los precios del crudo. Chávez logro su misión y propósito, de 7$ paso a 14$ y luego llego hasta la bicoca de 180$/Barril. Pero todo sabemos que los precios del crudo son volátiles. Recordamos al Presidente Chávez, en cadena nacional diciendo como buen llanero y llevándose el dedo índice al ojo decir…” Mííí que los precios van a bajar de 100 $ el barril, los cuales son precios justos”…. Ya todos sabemos que paso, es historia reciente. Se desplomaron los precios, y subió la carga de compromiso del estado, el cual ya no tiene su caudal de divisas para cubrir los proyectos y acciones sociales que ha sido su bandera política. En estos 15 años, nuestra revolución bolivariana se montó en las divisas petroleras para tratar de paliar la gran desigualdad social a la cual gobiernos anteriores veían de reojo. El Petróleo, nuestro maná eterno, sería utilizado para solventar problemas estructurales de pobreza crítica y extrema, a la vez de impulsar a las clases de bajos recursos e ir paulatinamente convirtiéndolas en una clase media (palabras de Hugo Chávez).
Debemos recordar al Presidente Chávez como el ser humano que por primera vez trato el tema de la pobreza en Venezuela con seriedad, lo coloco sobre la mesa. Quizás él y sus asesores (no incluyo a todos), no vieron que un sistema socialista (que es la meta) no puede basarse bajo la producción de una sola unidad (petróleo) económica. El petróleo ayuda, de hecho el reparto “equitativo” de su renta, ha posibilitado que grandes sectores depauperados por el sistema de exclusión, puedan tener una esperanza real. Quizás Chávez lo sabía, no tenemos duda. La Revolución Bolivariana no podía solo vivir del oro negro, había que diversificar y reindustrializar, empezar a crecer y desarrollarnos económicamente. Lo que ocurrió durante la “Venezuela Saudita” fue un ilusionismo, un oasis ficticio para el pueblo. Una clase alta, una macolla política, una oligarquía gomecista, que derrocho y despilfarro toda una gran riqueza que de haber tenido por lo menos un 30 % de la voluntad de Chávez, Venezuela hoy en día sería una potencia, y quizás Hugo Chávez hubiese llegado a General.
Lo que embriago a la IV, también fue el elixir que confundió a quienes rodearon al presidente Chávez
 y que aun manejan los hilos del poder central.  Ese elixir es el ¡Petróleo!...
Todos recordamos los anuncios del Presidente Chávez, sobre proyectos, e inclusive dando directamente recursos para el crecimiento de la agroindustria. Sistemas de riegos, mejoras en la vía de comunicación, semillas, potenciar los fertilizantes, acabar con el latifundio y los terrofagos de gobiernos anteriores, organizar a los campesinos y obreros, darle verdadera independencia, pensaba el comandante Chávez en una Venezuela autosustentable, pero quienes lo acompañaban tenían su visión puesta en la renta petrolera y sus magníficos precios por barril de petróleo.
“Un solo palo no hace montaña” Chávez por un lado y el partido de gobierno años luz detrás de él, y también sus asesores. La visión original de Chávez, de utilizar solo el petróleo como palanca para transformar los problemas estructurales de nuestra economía en soluciones fue utilizada por sus asesores como un fin en sí mismo, convirtiendo al proceso de cambio en un sistema asistencialista muy parecido a los gobiernos seudo democráticos como AD y COPEI del siglo pasado.
La renta petrolera siguió siendo el norte, “sembrar el petróleo” volvió a ser una quimera. El asistencialismo convertido en una fase del “proceso” no creo ni acelero el trabajo productivo, tuvo efecto contrario. La dadiva se convirtió en un derecho a exigir, inclusive por personas que no la necesitan y trafican con ellas. Eso pasa cuando se confunde solidaridad con asistencialismo.
En fin, el “Efecto Petróleo” y no el “Efecto Trabajo Necesario” fue lo que ha marcado la Revolución. El proyecto original de Hugo Chávez y de algunos que lo acompañaron está en peligro. Debemos ir a las raíces como diría José Martí. Es nuestra única opción.
Es ahora o Nunca….Venceremos¡¡
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jueves, 16 de julio de 2015



La verdad sobre la Guayana Esequiba (Parte 2): “La Frontera”
Por: Pedro Patiño
Red Bolivariana
En un foro-taller que dicte en el municipio Sandiego de Alcalá, estado Carabobo, sobre la problemática actual que nos ocupa, como es el reclamo legitimo del territorio usurpado por Inglaterra y que luego paso a manos de la Republica Corporativa de Guyana, explicaba allí, que durante los 13 años de mandato del Presidente Chávez, el asunto del reclamo había estado de bajo perfil. Explicaba que, el pensamiento del Presidente Chávez, lo ocupaba mayormente las ideas del “Integracionismo” y cuando esto sucede, los límites fronterizos pasaban a un segundo plano. Hugo Chávez fue un paladín de la integración suramericana y del caribe. Más allá de límites o de fronteras, el presidente Chávez lo ocupaba la integración de zonas fronterizas. La visión moderna de una zona fronteriza, donde la cooperación, el intercambio, el desarrollo económico, social y cultural como parte vital de una perfecta integración de los ciudadanos de ambos países.
El termino “frontera” pasara de moda dentro de muy poco tiempo, por ello debemos de procurar nuestra participación activa y de intercambio con las zonas fronterizas. Más allá, de la legalidad de nuestro reclamo, existe una comunidad (200 mil) de ciudadanos que esperan lograr mejorar su condición de vida. Si son venezolanos o guyaneses, no debe ser el tema en discusión, sino, como podemos coadyuvar en la plena unión de voluntades para sacar de la pobreza a esa gran cantidad de hermanos que habitan ese inmenso territorio, el cual está siendo depredado por terrofagos y compañías mineras transnacionales, beneficiandose no solo de bienes naturales y minerales sino expoliando y explotando a las comunidades que viven dentro de esa región oriental del país.
Debemos continuar con el propósito e ideas del Presidente Hugo Chávez con respecto a la integración. Han pasado 116 años desde el Laudo de Paris, y que hemos hecho al respecto?. Exacerbar el Chauvinismo no debería ser el propósito de cómo tratar este problema. Deberíamos preguntarnos, y hacer un ejercicio mental, sobre que haríamos con los 173.000 Km cuadrados y los más de 200 mil hermanos que habitan ese espacio geográfico. He escuchado algunos especialistas que sugieren dar cedula venezolana a estos hermanos, pero obviando que ya muchos de ellos poseen hasta tres nacionalidades, la guyanesa, la venezolana y la brasileña. Muchos son bilingües (inglés y español) y otros tantos miles dominan a parte de esos dos idiomas el portugués y el francés. Es decir, el problema no es dar cedulas, la cuestión debe ir hacia el intercambio, hacia la cooperación, hacia el crecimiento entre ambos, hacia el desarrollo económico y social de esa zona, como ya la hemos catalogado debe pasar de “Zona en Reclamación” a “Zona de Industrialización”. Creo que ninguno de los dos gobiernos se opondría a este interés mutuo de avanzar en mejorar la calidad de vida de los habitantes de esta zona geográfica y sus adyacencias.
El debate jurídico, que es importante, también debe abarcar el debate geopolítico. Debe darse puntualidad a la actividad humana aplicadas al territorio en cuestión, este carácter histórico, de unidad territorial, como hecho socio-político debe regir los señalamientos a futuro en las negociaciones que han de venir. La frontera como hoy se piensa, no pasa más allá de los fines militares y aduaneros. Este concepto debe ampliarse o modificarse. Ambos estado-nación, es decir Venezuela y Guayana, no perderían soberanía, en ningún caso, con la inclusión de este territorio en sus programas de crecimiento y desarrollo.
Quedarnos en la vieja diatriba (ya van 116 años) de quien es el dueño verdadero de ese territorio no va a simplificar las cosas. La historia otorga a Venezuela ese territorio, pero quienes lo han administrado en todo este tiempo ha sido Guyana. La explotación minera, en muchos casos depredadora del ambiente, la han otorgado los gobiernos que desde 1966 se han establecido en Georgetown. Venezuela, mas allá de la pesca en los diferentes ríos que cruzan la Zona en litigio, no ha tenido nada que ver con el desarrollo de esa región, por ello es de vital importancia que las actividades industriales que a futuro se planteen, Venezuela tenga participación, este protagonismo que nos tocara desarrollar será utilizado como instrumento de integración pleno entre ambos países.
El caso de la provocación de la Exxon Móbil, nos debe preocupar sobre todo, a nivel de la participación política que tratar de hacer esta compañía influyendo en las decisiones del gobierno guyanés. Por eso el dialogo debe ser permanente, debemos recurrir a los organismos de integración de nuestra américa, tales como, Unasur, Alba, Celac, petrocaribe etc. Todas estas instancias  deben ayudar a implementar un consenso, para definir las estrategias de intercambio, cooperación, ayuda, industrialización y desarrollo del esequibo.
En hora buena, llego este debate.
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