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Entrevista por RNV, La Derecha Oposicionista

martes, 11 de agosto de 2015



¿Es la Sustitución de Importaciones la Clave para salir de la Crisis Económica estructural?.
Por: Pedro Patiño
Red Bolivariana
El presidente Nicolás Maduro planteo en días recientes la tesis ya conocida de “Sustitución de Importaciones (SI)” para ir logrando la reindustrialización de Venezuela, con miras a lograr la reactivación económica y la salida definitiva del modelo rentista petrolero, así, como, lograr el trabajo mancomunado entre empresas nacionales privadas, transnacionales y estatales, para enfrentar la grave crisis estructural económica del país, y lograr de una vez por todas cambiar el modelo económico añejo y rancio, que se insertó en la nación, el cual continua vigente, y es una herencia de gobiernos anteriores, y del cual la revolución no ha podido deslastrarse aun.
Hay que decirle a los lectores que el paradigma de la “Industrialización por Medio de la Sustitución de Importaciones”(ISI) ya fue utilizado en el país, desde la década del 50 hasta finales de los 80, y se detuvo cuando surgió el problema de la deuda externa o “eterna”. Este paradigma económico salido de la CEPAL (Comisión Económica para América Latina) y que tuvo en vocería principal al señor Raúl Prebisch, no fue del todo malo. Su primera etapa, denominada “La Fácil” produjo un crecimiento de la economía en los países latinoamericanos, pero las perspectivas no se cumplieron en la segunda etapa “La Difícil”, la cual trajo como consecuencia, mayor deuda externa, inflación, devaluación, fuga de capitales, incremento de la desigualdad social y el mayor enriquecimiento de elites económicas. Quizás los factores que no hicieron posible el triunfo de este modelo, muy bien hoy, conociendo esos errores, se podría reintentar aplicar ese paradigma económico, pero siempre existe la duda de cometer los mismo errores por aquello, de que.. “El hombre es el único animal que choca con la misma piedra dos veces”. Aquí vamos hacer un recuento de como Venezuela estaba para ese entonces y como salió mal parada de la implementación de la ISI, vamos colocar variables socioeconómicas, para quienes por ignorancia estratégica, gritan que, “En Venezuela se vivía Mejor” o esta otra..” Éramos Felices y no lo sabíamos”, a continuación en síntesis, podrán ver la grave crisis que ocurría en el país, y como, esa bomba de tiempo social fue contenida con medidas puntuales por la revolución bolivariana (aunque había hecho explosión el 27 de febrero 1989).
Debemos indicar que la Revolución Bolivariana ha coqueteado con esta propuesta de modelo económico. En el año 2002, el ministro Ramón Rosales (Industria y Comercio) indico que sería factible implementar la ISI. Pero la rivalidad o choque con el empresariado privado hostil y reaccionario, coloco una piedra de tranca para desarrollar dicho proyecto económico, hoy en palabras del presidente Maduro, y con la disposición de algunos empresarios pareciera que se retoma la antigua idea de la ISI.
¿Qué Paso en Venezuela (1958-1988) con la implementación de la ISI?
En ese periodo de 30 años, Venezuela despilfarro por intermedio de una burguesía empresarial y por un derroche de una elite política la bicoca de 272 mil millones de dólares, los cuales para conocedores de aquella época representaba cinco (5) veces el monto  otorgado por los EE.UU. para la reconstrucción de Europa después de la segunda guerra mundial, este programa es conocido como el “Plan Marschall”. A finales de la “década perdida” 1989, el país solo podía ofrecer un cuadro alarmante de empresas industriales privadas y públicas ineficientes y atrasadas, una extrema deuda externa que se tragaba más o menos el 40% del presupuesto anual, la pobreza estaba presente en el 70% de la población, el campo fue abandonado, el país que se autosatisfacía en muchos rubros alimenticios tuvo que empezar a importar alimentos. La fuga de capitales era enorme, en el periodo de 1979-1982, esta fuga supero el 137%, de los flujos brutos, es decir, más dinero salió del país de los que entro por renta petrolera. Toda esta fuga, la direcciono el sector privado, que recibía abundantes créditos blandos, subsidios y subvenciones. Este sector privado de aquella época, es el mismo de hoy pero con otras caras, exigían muchas divisas, pero no generaban ni un centavo de dólar, no le gustaba invertir y producir, mientras mandaban a paraísos fiscales los dólares mal habidos con el consentimiento de la clase política dominante. En 1989 el país tuvo un año económico desastroso, con un bajón del 7,8% de su PIB y una inflación que estaba en el orden del 100%, cifras que indicaban que el modelo económico hacia aguas, y necesitaba un cambio de políticas económicas urgentemente (igual que hoy).
Un estudio de investigación realizado por la UNICEF (1996) dio como resultados estas alarmantes cifras (para quienes dicen que antes se vivía mejor): “Reducción del ingreso per cápita en 50%, Pobreza 70%, la agricultura se redujo de tal manera que se importaba el 60% de lo que antes producíamos, 30 mil a 40 mil jóvenes vivían de la prostitución, 62% de los hogares estaban sumidos en la pobreza y 33% de estos en la pobreza extrema”. 60 mil niños al nacer presentaban desnutrición (1995), en 1993, 24 % era la tasa de mortalidad infantil, 20% de las mujeres salían embarazadas antes de los 18 años de edad, 33% de la población estaba excluida de la educación, y remata la UNICEF afirmando..” La riqueza estaba concentrada en pocas manos privilegiadas por el sistema económico y político que impedía que los servicios básicos llegasen a la población”.. Esto a grandes rasgos, era el cuadro que ofrecía el país, después de mal utilizar el ISI.
¿Pero como estaba Venezuela durante la “Etapa Fácil” de la implementación de ISI que fomento crecimiento económico?
Antes debemos referirnos a una variable que debemos tomar en cuenta, es muy importante, nos referimos al crecimiento poblacional en el país, en el año 1965, habitaban en nuestra nación alrededor de 8,7 millones de ciudadanos, en el año de 1990, nuestra población abarcaba 19,3 millones de habitantes, hoy en día 2015 tenemos 30 millones de venezolanos. Nunca debemos dejar a un lado para el análisis el aumento poblacional o demográfico de nuestro país, que direcciona a la exigencia de mayores niveles de consumo de bienes y servicios para satisfacer sus necesidades.
Continuemos…..
En el quinquenio de 1965-1970, el país paso, por un clima exitoso económicamente, como muy bien lo definían los teóricos de la ISI, como debía ser la “etapa fácil”. El país crecía de manera anual en un 6,1%, con tasas de inflación del 3,3%, con porcentajes de inversión y de capital fijo hasta del 25% del PIB, mas sus importaciones mejoraban, sobre todo referente al petróleo. La balanza de pago se mantenía en superávits, las reservas internacionales aumentaron y la deuda externa no era una amenaza  para la economía. Todo este paraíso económico se derrumbó de la noche a la mañana. La mala aplicación de la ISI, hizo un gran daño a la agricultura, no se planifico sobre las migraciones de campesinos hacia las grandes ciudades en búsqueda de mejores condiciones de trabajo y vida. En 1970 el sector agrícola representaba el 35% de la población económicamente activa, pero solo aportaba el 5% de valor agregado en el PIB. No podemos olvidar que el sector minero también tuvo una recaída importante solo mantenido por el auxilio de servicios financieros. El crecimiento económico sin planificación y aunado al despilfarro y derroche hizo que en el mayor repunte de precios del crudo, el país tuvo un crecimiento negativo del -0,5%, el aumento del gasto público sin control, y la aparición de niveles inflacionarios, condujo rápidamente a una recesión que termino en desgracia en 1989 con el Caracazo. Hay que nombrar que la burocracia y la corrupción, así como, la permanencia de funcionarios no aptos para estar al frente de las instituciones públicas abono el naufragio de la Venezuela de la época post-carlosandresista. Pero sigamos con algunas variables macroeconómicas; En 1957 el cociente entre capital y producto era de 3,91, es decir por cada unidad de capital se generaba 4 unidades de producto, esta relación disminuyo en 1976 a 2,6 y en 1983 a 2,1. En 1950, la manufactura (sector secundario) represento 10% de la producción total, para 1990 ni siquiera pudimos duplicar esa tasa. El sector servicio (que hoy en día es la panacea de los jóvenes profesionales), representaba para 1950 el 45,5% de la actividad económica, en 1990 represento el 60%, hoy esa tasa es aún mayor y atenta contra la producción de bienes manufacturados, ya que los profesionales egresados de nuestras universidades buscan su independencia en el sector servicios y olvidan las grandes empresas para emplearse. En 1950 la fuerza de trabajo en el sector secundario manufacturero era el 64% de la población económica activa, pero en 1990 solo el 40% trabajaban en el sector productivo. En 1961 los ciudadanos compraban alimentos que representaba el 29 % de sus ingresos reales, para 1990 esa cifra fue el  60%, indicando esto el deterioro del nivel de compra y el deterioro del bienestar social de la población.
Pero no a todos los venezolanos le fue mal durante la pésima implementación de la Sustitución de Importaciones, hubo sectores que comprometidos políticamente con la casta política de entonces pudieron lograr crecimiento y desarrollo de sus empresas, en los sectores de Bebidas, Alimentos Concentrados, Calzados, Cuero, Ropa, Textiles, Tejidos, Químicos, Construcción y Artesanía. Hoy esos sectores siguen en la palestra industrial del país, algunos pertenecen al grupo que conspira de manera sistemática contra el proceso chavista.
Decir que la ISI, fue culpable de todo lo que ocurrió en la “Venezuela Saudita” del “Ta Barato, Dame Do”, seria entrar en contradicción, ya que existieron factores exógenos a la economía para que ese paradigma cayera en desgracia. Por ello vamos a enumerar una serie de recomendaciones o Tips, para que sean tomados en cuenta y no repetir esos errores que llevaron a Venezuela después de ser considerada un potencial  país económicamente hablando, a una economía en crisis constante durante parte de la IV y la V república.
Primero que todo debemos reconocer el fracaso de las medidas económicas que con buena fe a tratado de implementar el gobierno actual, sino hay reconocimiento, no habrá rectificación.
1)   Debemos producir donde lo hacemos mejor, ventajas comparativas y competitivas.
2)   Reingeniería total del aparato productivo estatal y privado nacional.
3)   Evitar el surgimiento de nuevos sectores productivos contaminados o pseudo empresarios privilegiados por la política de turno.
4)   Evitar la creación de nuevos monopolios y oligopolios industriales.
5)   Evitar las importaciones sin planificación, porque dañan a sectores productivos vigentes en el sector secundario.
6)   Trasladar parte de las ganancias o ahorros del sector primario, para reinversión en el sector manufacturero y relanzarlo. Así evitar la fuga de capitales desde adentro.
7)   Acabar de una vez por toda con el Latifundio, y con la nueva generación del Minifundio, versión bolivariana.
8)   Dejar el paternalismo de estado, la dadiva generosa convertida en créditos blandos, subvenciones y subsidios. Acabar con el “Ponme donde haiga” por el trabajo necesario.
9)   La economía debe ser utilizada como “Instrumento Político” para la trasformación social y no al revés.
10)              La influencia del gobierno debe estar direccionada sobre políticas de supervisión, fiscales, monetarias, para expandir el crecimiento.
11)              Revisión del salario como  atractivo para el trabajo en el sector manufacturero y evitar la huida de jóvenes al sector terciario o de servicios.
12)              Revisar el sindicalismo de base, los consejos de trabajadores, y la máxima ganancia en las empresas existentes y nuevas.
13)              Mucho cuidado con el adeudamiento externo para lograr adquirir bienes de capital e insumos para la reactivación de la ISI, revisar tasas de inversión, tasas de acumulación y tasas de crecimiento.
14)              Construir “Complejos Industriales” para satisfacer la demanda agregada nacional, sin descuidar las exportaciones.
15)              Racionalización del empleo de divisas extranjeras, así como, incrementar los salarios reales de trabajadores para aumentar el consumo.
16)              El estado debe convertirse realmente en un Agente Económico dinamizador de la economía, coadyuvante en la generación de empleo y en la producción de bienes y servicios.
17)              Debe existir un equilibrio entre la inversión del estado, del sector privado nacional y extranjero.
18)              Las nuevas industrias, y las ya existentes, deben revisarse internamente sobre: Producción en escala, Reducción de costos y Productividad.
19)              Desvincularse de asesores económicos con agenda e intereses políticos establecidos.
20)              Definir de una vez nuestra capacidad o tamaño de mercado económico, cubrir fallas relacionadas con infraestructura, mano de obra, educación, etc.
21)              Empezar a desarrollar el campo venezolano, y sus 30 millones de hectáreas fértiles abandonadas.
22)              Evitar caer en alianzas burguesas con sectores rancios y conspiradores de la oligarquía venezolana y supranacional.
23)              Evitar que algunas industrias continúen absorbiendo la plusvalía que generan los trabajadores.
24)              Mucho cuidado con el amalgamiento político entre sectores económicos excluyentes convertidos por intereses extranjeros en aliados de la revolución bolivariana.
25)              Se debe hacer énfasis en el efecto multiplicador de la reinversión del capital y que no sean del todo repatriados o dirigidos a paraísos fiscales (fuga de divisas).
26)              Asegurar esa reinversión de capital en áreas productivas.
27)              Revisar empresas estatizadas que dan perdidas a la nación.
28)              Crear la cultura del trabajo, y olvidar el asistencialismo como práctica política perversa y la beneficencia gubernamental.
29)              Debemos controlar el flujo migratorio y de emigrantes, que trataran de llegar a las fábricas, dejando actividades agrícolas abandonadas, por ello, el agro también hay que industrializarlo.
30)              El país no puede depender de capital golondrino, o de capitales agresivos y expansionistas, los nuevos inversionistas deben escogerse con mucho tino.
31)              Tener mucho cuidado con los pseudo empresarios incompetentes que traten de refugiarse a través de los partidos del status quo.
32)              No ver el crecimiento económico creado en la primera fase de la ISI como un fin en sí mismo. Para llegar al definitivo desarrollo económico faltaran muchas piezas a largo plazo.
33)              No cometer el error de solo dar impulso a empresas de manufactura o producto terminado, también hay que crear y diseminar por toda la geografía nacional, empresas de producción primarias para que abastezcan el mercado secundario, con materia prima, repuestos, materiales etc.
34)              Incluir el “territorio en reclamación” de nuestra Guyana esequiba en los planes de la ISI.

Esperando que los lectores y los asesores del gobierno amplíen estos tips….
Saludos Cordiales…. Es ahora o nunca¡¡¡
venezuelaeconomicaypolitica.wordpress.com